La llegada dela familia compuesta por Don Rafael Bautista y Doña Máxima marca un nuevo hito del proyecto habitacional, que avanza junto al dinamismo comercial, productivo y comunitario de la provincia.
Cotuí,
Sánchez Ramírez. El proyecto habitacional Nuevos Horizontes de
Barrick Pueblo Nuevo alcanzó la
cifra de 500 familias con la llegada de Don Rafael Bautista y Doña Máxima, un acontecimiento que refleja el avance de un proceso de
reasentamiento orientado no solo a ofrecer nuevas viviendas, sino también a
preservar los vínculos comunitarios, las actividades productivas y
la estabilidad económica de las familias integradas.
El
reconocido comerciante de cacao de la
región, Don
Rafael representa una de las historias que más
han impactado en el proyecto ya que, muestran la continuidad económica que
se ha procurado mantener dentro del proyecto.
Su
incorporación a la
comunidad de Nuevos Horizontes no ha significado una ruptura con su forma de
vida ni con su actividad comercial, sino la posibilidad de seguir vinculado al
sector cacaotero local y a las redes de intercambio que sostienen a otras
familias de la zona.
Con
este nuevo hito, Nuevos Horizontes se consolida como una comunidad en
crecimiento, vinculada a la dinámica económica de Sánchez Ramírez.
La
provincia ha experimentado en los últimos años un
mayor movimiento comercial, asociado al desarrollo de la actividad minera, a la
formalización del empleo y al fortalecimiento de la demanda
local de bienes y servicios.
Números en frio
De
acuerdo con los datos disponibles, la operación
vinculada a Barrick Pueblo Viejo ha contribuido a la creación de más de
30,000 empleos directos e indirectos, al tiempo que ha impulsado y
dinamizado compras a proveedores locales por más de
US$73.9 millones anuales. Estos encadenamientos han tenido un impacto directo
en sectores como el comercio, el transporte, los servicios, la producción
agropecuaria y las pequeñas y
medianas empresas de la provincia.
En
ese contexto, la llegada de la familia número 500
a la comunidad Nuevos Horizontes adquiere un significado que va más allá de
la mudanza.
El
caso de Don Rafael y Doña Máxima
evidencia la importancia de que los procesos de desarrollo territorial
incorporen la dimensión humana, económica y
productiva de las comunidades, respetando sus oficios, sus redes de apoyo y su
arraigo local.
Al
alcanzar esta cifra, Nuevos Horizontes deja de ser únicamente
un proyecto habitacional para reafirmarse como un espacio comunitario con
vocación productiva, donde las familias reasentadas
mantienen su vida social y económica,
mientras la provincia de Sánchez Ramírez
continúa
consolidándose como una plaza de
inversión, empleo y desarrollo local.

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